¿Qué es la movilidad social?

El concepto de movilidad social se refiere a la facilidad con la que una persona puede subir o bajar en la escalera socioeconómica de un país. Cuando hay poca movilidad social, son escasas las posibilidades de que alguien mejore su situación económica en relación con los demás, independientemente de su capacidad individual.

Una sociedad inmóvil es una sociedad que no premia el esfuerzo ni castiga la desidia, que no nos ofrece oportunidades de progresar. Es una sociedad donde nuestro destino se ve predeterminado por la posición económica de nuestros padres. Por otro lado, una sociedad móvil es una sociedad en donde todos, sin importar la posición económica en la que nacemos, tenemos la oportunidad de progresar. Es una sociedad en donde el talento y el trabajo son más importantes que las conexiones familiares.

Un país donde la movilidad es fluida aprovecha su capital humano al permitir a sus ciudadanos desarrollar al máximo su potencial. El factor primordial de éxito en un país con un alto índice de movilidad social será el mérito personal. En otras palabras, una meritocracia, el tipo de sistema que todo país anhela. Si sabemos que nuestros esfuerzos serán reconocidos y premiados, nos esforzamos más. El espíritu emprendedor se enardece.

Las consecuencias para un país sin movilidad social son las opuestas. Si el mérito no es recompensado y nuestro destino económico está más bien predeterminado desde que nacemos, ¿para qué estudiar?, ¿para qué trabajar?, ¿para qué esforzarse? La esperanza se pierde. Un país sin movilidad social corre el peligro de generar frustración y resentimiento, lo cual, en caso extremo, podría incluso provocar inestabilidad social.