Estadísticas. México y el Mundo

En comparación con Chile, en México existen mayores barreras al matrimonio entre personas con diferente nivel educativo, a excepción de los extremos educacionales.
La gráfica muestra que la tendencia a que los cónyuges tengan un nivel inferior al de los jefes de familia en la escala educativa es un patrón que se repite en otros países de Latinoamérica. En Chile, la probabilidad de que los matrimonios superen una barrera educativa es mayor que en México para casos en que el jefe de familia ha completado la primaria, la secundaria ó la preparatoria.
En los extremos de la escala educativa la relación es opuesta. Mientras que en México una persona con primaria incompleta tiene 40% de probabilidad de contraer matrimonio con una persona sin estudios, en Chile la probabilidad es de tan sólo 26%. Al otro extremo, en México hay 35% de probabilidad de que el cónyuge de una persona con estudios superiores haya completado únicamente hasta preparatoria, mientras que esta probabilidad es de 28% en Chile.

La percepción de movilidad de los mexicanos es más optimista que la de los chilenos.
La gráfica compara la movilidad que perciben las personas con respecto a su niñez en México y en Chile. La movilidad ascendente percibida indica los casos en que la persona considera que su hogar actual cuenta con mayor bienestar socioeconómico que el de sus padres, mientras que la movilidad descendente percibida indica lo opuesto. A pesar de que de 1970 a 2006 el PIB real presentó un crecimiento promedio anual de 4.4% en Chile y 3.7% en México (FMI, World Economic Outlook, Octubre 2007), el optimismo de los mexicanos respecto a la movilidad en su país es mucho mayor al de los chilenos. Cerca de 40% más mexicanos que chilenos percibieron una movilidad ascendente con respecto a sus padres, mientras que dos chilenos por cada mexicano percibió una movilidad descendente.


La movilidad en los extremos de la escala de bienestar económico es mucho menor en México que en otros países. El destino de los mexicanos está determinado en gran medida por la posición de sus padres.
La comparación internacional indica que en México existe mucho menos movilidad socioeconómica que en países industrializados; incluso que en Chile, para los extremos en la escala de bienestar económico. Por un lado, en México existe una mayor persistencia de la riqueza; es decir, la reproducción intergeneracional del quintil superior. “Si en Estados Unidos y Suecia algo más de un tercio de personas con orígenes en el quintil más rico permanece en dicho quintil, en México esta figura alcanza un alto 59%. Esta figura es también más alta que en Chile, donde un 46% de aquellos con origen en el quintil superior permanecen en él. Además, México presenta mayor reproducción intergeneracional de la pobreza, y en este último aspecto sobrepasa significativamente a Chile. La proporción de personas con origen en el quintil más pobre que permanecen en el mismo nivel de pobreza alcanza 42% en Estados Unidos, 34% en Chile y sólo 26% en Suecia, pero asciende a 48% en México.” (Florencia Torche, 2008, p.22)

