Estructura económica

En 2006 más del 75% de los hogares mexicanos tenían ingresos de 7,000 pesos al mes, mientras que menos del 5% ganaban más de 14,000 pesos.

Casi 6 de cada 10 familias obtuvieron ingresos menores a tres salarios mínimos al mes (en 2006, año de la encuesta, menores de $4,500.00 pesos o casi $450.00 dólares). El resultado no revela solamente la precisión con la que la muestra encuestada representa a la sociedad nacional, sino la aguda realidad de que, mientras el 17% de la población debió sobrevivir con ingresos menores a 50 pesos diarios por familia, una pequeña minoría pertenece a familias (una de cada mil) que recibió ingresos diarios sesenta veces superiores.

La proporción de hogares con enseres y servicios como baño dentro de la casa, autos y televisor se ha duplicado.  El teléfono se ha vuelto de primera necesidad.

La gráfica muestra que prácticamente la totalidad de los encuestados reciben hoy energía eléctrica en su casa, cuentan con baño, estufa y televisión. Esta disponibilidad creció con respecto a su situación a los 14 años; por un lado, el esfuerzo nacional para la electrificación ha rendido frutos apreciables y por otro, también señala la tendencia a la concentración de la población en asentamientos urbanos. A esta última tesis abonan también la duplicación de casas con instalaciones sanitarias y con estufa de gas o eléctrica. El crecimiento de la oferta de servicios de comunicaciones y transportes ha representado también que automóviles, teléfonos y televisores sean objetos de deseo e indicadores de progreso económico. Es notorio que los precios de estos bienes han bajado, pues su distribución proporcional también creció a más del doble. En cuanto al servicio telefónico, es evidente que el avance tecnológico a través de la telefonía celular se ha convertido en un cambio cultural que además de comunicar también representa libertad y estatus de mayor bienestar. 


 

En casi el 25% de los hogares con mayor nivel de ingresos, el jefe de familia se encuentra empleado en el sector público.

La gráfica muestra el enorme grado en que el sector público emplea a jefes de familia en México, y es de destacar que ello ocurre con mayor frecuencia en los más altos niveles de ingreso. Al mismo tiempo, más del 35% de los encuestados trabaja por su cuenta, al tiempo que casi una proporción igual se desempeña en el sector privado. Ello puede indicar un alto grado de informalidad entre la fuerza laboral mexicana, pues una tercera parte está empleada por su cuenta. De la misma forma, la concentración de los estratos más altos de la población resultó ser empleadores, trabajadores independientes o bien empleados en el sector público. Esta estructura ocupacional parece estar vinculada con la escolaridad y el nivel socioeconómico de la familia donde nacieron los encuestados.

 

 

40% de las familias con ingresos menores a 4,500 pesos tienen teléfono; 6% de tienen computadora.

La gráfica muestra que si bien el porcentaje de los servicios y enseres de primera necesidad (electricidad, baño en la casa, televisión, refrigerador) son ya casi generalizados en los hogares mexicanos, destaca observar que el teléfono resultó muy común en los hogares encuestados más pobres (38%) y que incluso en ellos ya aparece el acceso a una computadora (6%).