Fuentes de éxito y fracaso socioeconómico
De acuerdo a la encuesta, un número significativo de mexicanos considera que la iniciativa personal —y no la posición económica de los padres, como señala el estudio— es el principal factor de éxito en la vida. En otras palabras, una buena cantidad de mexicanos cree que hay mayor movilidad social de la que en realidad existe.
Una explicación de esta percepción radica en la movilidad social absoluta. Puede ser que no nos hayamos movido en la escalera económica en relación con los demás, pero al menos hemos mejorado nuestra situación económica de manera absoluta.

En términos de bienestar económico percibido, los mexicanos consideran su hogar actual mucho mejor que el hogar en que nacieron.
La gráfica muestra que los mexicanos perciben movilidad ascendente en su hogar actual con respecto al hogar de su niñez. Cerca de 34% dio una calificación de 7 o mayor a su hogar actual mientras que tan sólo la mitad (17%) dio esta calificación al hogar en que nació. En el otro extremo, poco menos del 30% dio una calificación de 4 o menor a su hogar actual, mientras que casi el 53% dio estas calificaciones al hogar en que nació.

Sólo el 11% de las personas que sufrieron una caída estrepitosa en la escala de bienestar económico declaran haberlo sentido, mientras que 35% de ellas incluso percibió un avance.
La mayoría de los mexicanos tienen una percepción sumamente favorable de sus logros en la escala de bienestar económico. “78% de los que han avanzado más de un quintil respecto a la posición sus padres reporta haber ascendido, y un 67% de los han avanzado un quintil reporta ascenso. Sorprendentemente, incluso dentro de aquellos que han experimentado movilidad descendente, una alta proporción reporta haber ascendido en la escala de bienestar económico. Alrededor de un 40% de aquellos que están en una posición relativa peor a la de sus padres reporta haber ascendido, y sólo un 11% de mexicanos que han descendido más de un quintil en la escala de bienestar económico respecto de sus padres reporta haber descendido.” (Florencia Torche, 2008, p.40)

Más de la mitad de los mexicanos perciben la “iniciativa personal” y el “trabajo responsable” como las causas más importantes del éxito y, sorprendentemente, desestiman la importancia de “tener una familia que ayude”.
La gráfica desmiente el estereotipo del mexicano flojo, confiado en la asistencia divina o en la ayuda de “papá Gobierno” para prosperar. Esto representa un cambio en la perspectiva tradicionalmente aceptada como idiosincrasia nacional, puesto que el 56% de los mexicanos consideran como factores clave para el éxito la iniciativa personal y el trabajo responsable, que son características individuales. El aprecio por la educación es superior al de la fe religiosa. La ayuda externa bajo la forma de contactos, familia o el estado, obtienen valores parecidos (entre 2 y 3%), pero con un peso diez veces menor al de la acción personal. Las percepciones sobre las causas de pobreza confirman lo anterior. Los mexicanos expresan que la permanencia en condiciones de pobreza se encuentra mucho más condicionada por la responsabilidad individual que por la situación social o el contexto de la persona. 36% de los mexicanos consideran la flojera y la falta de iniciativa como la principal causa de pobreza, mientras que 10% atribuye la pobreza a los vicios y el alcoholismo.

Sorprendentemente, 64% de los mexicanos piensa que para triunfar en la vida no es necesario venir de una familia con dinero, y 40% piensa que las diferencias de ingreso son necesarias para que haya desarrollo económico en México.
De los enunciados que se presentaron a los encuestados, aquél que concitó más acuerdo fue que las diferencias de ingreso en México son demasiado grandes, lo cual habla de una clara conciencia acerca de la desigualdad. 7 de cada 10 encuestados piensa que las diferencias de ingreso son demasiado grandes en el país. Sorprendentemente, el enunciado con mayor desacuerdo fue que para triunfar en la vida es necesario venir de una familia con dinero, contra el que también se manifestaron 7 de cada 10 encuestados. Esta apreciación contradice los datos objetivos acerca del escaso potencial de movilidad social en la actual estructura socioeconómica de México. De acuerdo con la encuesta, la desigualdad sigue existiendo porque beneficia a ricos y poderosos, e igualmente se cree que es responsabilidad del gobierno reducir las diferencias de ingreso.
