Resultados de la Encuesta ESRU
Los resultados de la Encuesta ESRU de Movilidad Social 2006 son preocupantes: en nuestro país la movilidad social, en especial en los extremos (los más pobres y los más ricos), es muy baja. Tanto la pobreza como la riqueza parecen ser en gran medida hereditarias. Casi uno de cada dos mexicanos cuyos padres pertenecían al 20% más pobre de la población, permanecen en ese mismo quintil. Cerca de tres cuartas partes acaban en los dos quintiles de menores ingresos, esto es dentro del 40% más pobre de la población. Esta esclerosis social se nota también en el extremo de los ricos. Casi seis de cada diez personas cuyos padres pertenecían al 20% más rico de la población permanecen en ese mismo quintil.
Los movimientos radicales, es decir, pasar del quintil más pobre al más rico y viceversa son sumamente raros en México. Sólo cuatro de cada 100 personas cuyos padres pertenecían al 20% más pobre de la población lograron subir al 20% más rico. En el otro extremo, la movilidad radical está prácticamente congelada: de las personas cuyos padres estaban dentro del 20% más rico de la población, ninguna acabó en el 20% más pobre. Un dato relativamente esperanzador es que la movilidad dentro de los quintiles intermedios es mucho más fluida.
